GUÍA PARA TOMAR DECISIONES DURAS


Ser un buen líder no significa ganar un concurso de popularidad y, a veces, debemos de tomar decisiones duras que preferiríamos evitar; lo que ocurre es que si nadie nos ha enseñado a tomar decisiones, el miedo y la procastinación nos conducen al fracaso. Te vamos a poner unos deberes para que te entrenes. Con los siguientes cuatro puntos podrás levantarte de la esquina del cuadrilátero y salir a decidir con lo mínimo necesario; ¿te has abrochado las botas?

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  1. Responsabilízate: nada cambia si nada cambia, y procastinar anula el liderazgo. Si no haces nada, tu mayor problema de hoy seguirá siendo tu mayor problema dentro de una semana, y seguirá siendo tu mayor problema dentro de un mes, y seguirá siendo tu mayor problema dentro de seis meses, excepto que hagas algo. ¡Convéncete de esto!
  2. Prepárate y busca información: ¿tienes miedo? Mira a tu alrededor y recoge cualquier información relacionada con la decisión; te puede parecer banal pero, recuerda, si decides sobre la marcha ¡te comen seguro!
  3. Refleja lo que has encontrado: ¿encontraste algo escarbando en la superficie?; refleja lo que no te sirva y anota en un papel las tres o cuatro ideas que vas a utilizar, no más.
  4. Haz un plan de acción: escribe una lista con estas tres o cuatro ideas; ahora lee cada una de ellas y anota las consecuencias de ponerlas en práctica.
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Repite estos cuatro pasos tantas veces como te sea posible antes de salir a decidir. No te estamos diciendo que "Tomar Decisiones" sea fácil, y quizás no ganes el asalto, pero ahora seguro que no te zurran, porque saldrás con un plan. Apúntate lo siguiente en la frente: para aprender a nadar, a pilotar, a boxear o a decidir, es necesario entrenar.




      Especialistas en Toma de Decisiones y Comunicación persuasiva

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